Entendiendo y superando la Ansiedad por Separación.
La ansiedad por separación es una etapa completamente normal en el desarrollo infantil, especialmente entre los 7-9 meses y posteriormente entre los 14-18 meses. Durante estos periodos, los niños comienzan a comprender que sus cuidadores principales tienen una vida independiente y pueden sentirse angustiados cuando se separan de ellos.
¿Por qué se produce la ansiedad por separación?
Desarrollo cognitivo: El niño comienza a entender que las personas y objetos existen aunque no los vea (permanencia del objeto). Sin embargo, aún no comprende del todo el concepto del tiempo, por lo que la ausencia de uno de sus padres le puede parecer eterna.
Vínculo afectivo seguro: El fuerte vínculo emocional que se crea entre el niño y sus cuidadores los hace sentir protegidos y seguros. La separación puede generar esa inseguridad y miedo.
Necesidad de exploración: A medida que el niño crece, su curiosidad lo impulsa a explorar el mundo. Sin embargo, esta exploración puede generar ansiedad si no se siente seguro y acompañado por sus padres.
Cambios en la rutina: Cualquier cambio en la rutina diaria, como iniciar la escuela infantil, llegada de un hermanito, viajar, hacer una mudanza… puede desencadenar o intensificar la ansiedad por separación.
Síntomas de la ansiedad por separación
Llanto excesivo: Especialmente al despedirse o cuando se queda solo en algún lugar de la casa.
Negativa a explorar: Prefiere estar cerca de sus papás y puede aferrarse a ellos y no querer despegarse.
Dificultades para dormir: Puede tener pesadillas, tener más despertares nocturnos de los habituales o negarse a dormir solo.
Aprensión ante nuevas situaciones: Puede resistirse a ir a lugares desconocidos o a estar con personas nuevas, como por ejemplo en el inicio de la escuela infantil, con sus nuevos referentes que son las profesoras.
Cambios en el apetito: Puede comer menos de lo habitual o incluso negarse a hacerlo. Si ya comía solito, es probable que ahora no quiera hacerlo y necesite de la ayuda del adulto para ello.
Crisis en el desarrollo: Puede volver a conductas anteriores ya superadas, como chuparse el dedo o utilizar el chupete u otro objeto de apego más a menudo, o incluso si ya superó el control de esfínteres, retroceder en el proceso.
Cómo ayudar a tu hijo a superar la ansiedad por separación
Despedidas claras y concisas: Antes de irte, dile a tu hijo dónde vas y cuándo volverás. Utiliza un lenguaje sencillo y un tono de voz tranquilo, y procura que sea en el menor tiempo posible, si no facilitarás que entre en bucle y sea mucho más complicada la despedida para ambos.
Rutinas consistentes: Establece rutinas diarias para que el niño se sienta seguro y sepa qué esperar.
Objeto de transición: Un peluche o un doudou o mantita de apego e incluso el chupete pueden brindarle consuelo cuando estés ausente.
Fomenta la independencia: Permite que explore su entorno de forma segura y gradual.
Refuerza la confianza: Celebra sus logros y anímale a ser más independiente.
¿Cuándo consultar a un profesional?
Si la ansiedad por separación de tu bebé interfiere significativamente en su vida diaria o si observas otros síntomas preocupantes, como cambios en el apetito o el sueño, es importante consultar a un pediatra o a un psicólogo infantil.
Recuerda: La ansiedad por separación es una etapa normal que la mayoría de los bebés superan con el tiempo y el apoyo de sus padres. Sé paciente y comprensivo con tu pequeño.


